
SEXO CON ZEN-TIDO
Por Rafael Gómez
Fotos:Egotastic.com
Para los occidentales el cuerpo y sus placeres fueron objeto de vigilancia, pero los orientales hicieron del cuerpo un culto y de sus prácticas un rito. Este en nuestro reto, hacer del amor una liberación, no una condena...
El Yin y el Yang encierra una filosofía que busca el equilibrio mediante fuerzas opuestas, es decir, todo se complementa gracias al contrario. Estas dos fuerzas no pueden existir por sí mismas y se simbolizan con el sol y la luna –dos fuerzas opuestas activas en la Tierra–, con lo esencial, con el punto de origen y de llegada. En la doctrina Zen, esta naturaleza cósmica de equilibrio energético, humano y sexual se traduce como cuerpo-mente-emociones, cuya integración se presenta de manera espiral en la conciencia humana; en la parte oscura de cada círculo existe un punto claro y en la parte clara hay un punto oscuro, por lo que se dice que aunque se hable de dos opuestos se da una relación necesaria. Y todo este concepto se traslada directamente a las cuestiones sexuales, lo cual permite un desarrollo y una concepción diferente del acto carnal.
Hacer el amor para los orientales es más que un “acostón”, ellos ven los beneficios y perjuicios que van desde hacerlo en ciertos lugares, horas, situaciones e incluso estados de ánimo, pues recordemos que la fuente de toda inspiración humana es la experiencia, es decir el grado de conciencia e introspección que se alcanza en cada acto de liberación de energías; pero vamos por partes y descubramos los caminos que llevan a la sexualidad más pura.
SIETE ERRORES
Casi a nadie se nos ocurriría relacionar el clima con el sexo, pero los orientales pensaban que las condiciones ambientales afectaban los campos magnéticos y de energía de la Tierra y los seres humanos. Decían que se debía evitar el contacto sexual cuando el frío sobrepasa los 9oC bajo cero o al momento en que el termómetro va más allá de los 32oC; de igual forma, es necesario evitar hacer el amor mientras afuera del lugar el viento corra a más de 55 km/h o si se da una tormenta con truenos y el agua que cae es de más de 5 cm por hora. También se deben evitar eventos como un terremoto (tanto en el mismo momento o pasados unos minutos) o algún eclipse solar o lunar. Los curanderos taoístas recomiendan hacer el amor bajo techo, pues ofrece privacidad y aleja todo tipo de distracciones que impidan gozar el momento, pero el estar protegidos no da permiso a que se realice el acto amoroso mientras se dan las situaciones desfavorables que ya fueron comentadas.
En esta concepción de hacer bien las cosas en el performance erótico, se recomienda practicar las sesiones amorosas cuando comienza a anochecer, pues según los sabios taoístas, la energía (chi) se restablece después de una jornada de trabajo y todo el esfuerzo se dirige hacia la actividad sexual. Según la naturaleza Buda, hay tres estadios por donde transita nuestra energía a lo largo del día, por lo que la experiencia de la luz lunar influye en el deseo (libido), la intuición solar enfatiza la agresión y la inminencia (oscuridad-luz) es la liberación, esto se puede traducir como: deseo, acto y orgasmo.
Muchas personas suspenden hacer el amor mientras están enfermas, y aunque es cierto que la relación sexual se disfruta más cuando la pareja se encuentra en óptimas condiciones físicas y de salud, alguien enfermo no tiene por qué abstenerse del sexo, pero sí se recomienda que evite llegar al orgasmo porque esto gastaría parte de la energía que el cuerpo requiere para recuperarse. Algunos sabios hindúes y chinos buscaban el equilibrio de la parte enferma mediante la estimulación genital con tal de activar la plétora sexual que impulsa oxígeno a los otros centros energéticos.
LOS ESPACIOS
Existen algunos sitios “prohibidos” para hacer el amor, pues las creencias taoístas aseguraban que había ciertos lugares llenos de energía, los cuales pueden dañar la salud. Por ejemplo, en China existió una época en la que hubo escasez de alimentos por lo que le rendían culto al dios Zao Wang Ye (rey de la cocina), y hacer el amor dentro del lugar donde se prepara la comida es faltarle al respeto a la deidad quien atacaría a las personas directamente en el chi, perjudicando la salud de la pareja. Por si parte, los hindúes preparaban brebajes y tés en la alcoba al tiempo que la pareja experimentaba el ritual amatorio. También se recomienda no hacer el amor en las montañas, pues éstas se consideran lugares santos donde viven dioses y espíritus, si se efectúa un acto sexual afecta al sistema inmunológico, causa fatiga y la salud se ve mermada. Lo mismo ocurre si se practica el acto sexual en lugares de culto (iglesias, templos, sinagogas, monasterios).
DE LA HORA DEL TE... AL TE AMO
Los orientales siempre le han dado demasiada importancia a la naturaleza y a sus eventos, guiándose mucho por los indicios que ésta les manda e interpretando sabiamente cada parte del ambiente, pues esto les ayuda a la correcta armonía. En este aspecto, se deben evitar ciertos momentos y situaciones que podrían afectar al bebé.
Para nuestra manera occidental de actuar y de ver las cosas, la hora de hacer el amor no importa, nos echamos el mañanero, o al medio día, o en la comida, en la tarde, ya entrada la noche o durante la madrugada... lo que nos importa es hacerlo. Pero los orientales tienen una visión diferente, pues consideran que llevar acabo el acto sexual durante el medio día no es bueno porque, supuestamente, es la hora de labores físicas más fuertes, lo cual alteraría el flujo de energía, cuestión necesaria para crear un feto sano. También existen personas que acostumbran a hacer el amor a la media noche, pero tampoco es aconsejable pues la energía o chi está lenta y no permite el correcto funcionamiento de los órganos sexuales, además que para los orientales, es durante el sueño donde se regeneran los fluidos del amor, por ello no hay que interrumpir el sueño para hacer el amor, hay que reservar un tiempo para dormir y otro para gozar.
MAYO NIÑO
Los antiguos médicos chinos recomendaban engendrar al niño en el mes de mayo pues en agosto –su tercer mes de gestación– se daba el inicio de la cosecha, lo cual daría alimentación excelente a la madre y al feto. Por esta razón no concebían durante el inicio del invierno, pues los primeros tres meses del embarazo son trascendentales para el correcto desarrollo del niño en camino, y estando en condiciones climáticas adversas, esto podría afectar tanto en la alimentación como en el buen curso evolutivo y nutrimental de ambos. Tampoco es muy bueno que se intente el inicio de la gestación durante los primeros días de cada mes, pues el mes chino se basa en el calendario lunar el cual comienza con la luna nueva, afectando así las fuerzas magnéticas y de gravedad y creando la posibilidad de que la formación del bebé no sea la correcta.
El sexo no sólo es una cuestión de penetrar y ser penetrado, va más allá de una concepción meramente evolutiva y de preservación racial. Desde una manera de respirar hasta una posición específica forman parte de todo un acto que requiere del entero compromiso y participación de la pareja. Haz el amor, pero de manera integral.
El Yin Yang trata de dos energías que se fusionan en un indivisible sentido energético que se eleva por el cuerpo-mente-emociones, es un instante primigenio de Gran Perfección, nada se repite, nada es igual, inequívoco que se define, según la noción hindú como la absoluta negación del todo yo frívolo, individual y personal, es la ausencia del yo, para ser la presencia total... es experiencia de la indestructible gota del alma que nace del vacío.
CINCO CONSEJOS CHINOS
Para alcanzar una buena y satisfactoria sesión de sexo también se debe tomar en cuenta el estado emocional, pues éste puede alterar considerablemente el momento de la relación. Es por eso que la tradición taoísta sugiere evitar el acto carnal durante los siguientes momentos:
Enojo: Esta actitud puede asociarse con la violencia y la agresividad, cuestión que normalmente afecta y disminuye el interés por la pareja y el acto mismo. Los taoístas consideraban que hacer el amor en este estado de encono suele causar disfunciones en el sistema nervioso.
Felicidad intensa: Las personas que hacen el amor durante este estado pueden estresar al corazón y afectar a los riñones al hacer fluir demasiada energía por el cuerpo.
Tristeza: Cuando una persona está triste, normalmente se encuentra baja de energía, lo cual causa apatía o letargo y genera malestares pulmonares cayendo en una tos constante y aumentando la fatiga en general.
Preocupación: Es común que en el estómago se manifieste la preocupación y se cree que la energía del acto sexual y del orgasmo recaiga directamente en el estómago, causando dolores intensos en el abdomen.
Estómago lleno: Si acabas de comer lo mejor es esperar antes de hacer el amor, porque después de ingerir alimentos, la sangre fluye más rápido y la digestión consume mucha energía, provocando malestar y dolor si intentas el performance erótico.
Entérate: El concepto del Yin y Yang se estableció concretamente desde la dinastía Zhou, en el año 1027 a.C.

